* El producto y la brasa son los ejes del restaurante ubicado en el Sky Business Center de Manises, que cuenta con el asesoramiento gastronómico de Grupo Montoro y la dirección en cocina de Óscar Palma.
* El próximo viernes, 6 de noviembre, Forja celebrará un evento gastronómico que contará con proveedores de primer nivel. Gastronomía y ambiente musical conviven en un mismo espacio sin que uno predomine ante el otro, creando así una experiencia diferente a apenas diez minutos de Valencia.
* El próximo viernes, 6 de noviembre, Forja celebrará un evento gastronómico que contará con proveedores de primer nivel. Gastronomía y ambiente musical conviven en un mismo espacio sin que uno predomine ante el otro, creando así una experiencia diferente a apenas diez minutos de Valencia.
El regreso del curso culinario siempre trae novedades interesantes y puestas en escena que atraen al comensal. Forja es una de ellas. Ubicado en el Sky Business Center de Manises, el restaurante liderado gastronómicamente por Grupo Montoro se caracteriza por la cocina de producto con especial atención a los arroces hechos a leña y a las carnes y pescados a la brasa. En este sentido, Forja es una opción ideal, a tan solo 10 minutos de Valencia, para disfrutar de una propuesta gastronómica de calidad en un ambiente sofisticado, juvenil y entretenido.
Forja, tras un primer año de puesta en funcionamiento y consolidación de su propuesta, quiere dar pasos adelante con una premisa clara: que el comensal disfrute al máximo de la experiencia. En este aspecto, el restaurante dispone de un espacio para niños, Bimbalú, gratuito para los comensales que visiten Forja. Además, también de forma gratuita hay parking y cargador de coche eléctrico. Esto favorece la visita al restaurante de forma ágil y sin inconvenientes.
La carta cambia con la temporada
En ese objetivo claro de elevar la propuesta en cocina, Forja va adaptando su oferta a la temporada. La llegada de septiembre trae consigo nuevas incorporaciones a la carta, entre las que destaca un apartado dedicado íntegramente al atún, con protagonismo para cortes menos habituales que suelen quedar en un segundo plano, como el morrillo o la carrillera. Por otra parte, el producto vegetal mantiene también un papel relevante y encuentra en la brasa una forma de potenciar sus sabores, especialmente ante la llegada del otoño. La temporada irá marcando los siguientes pasos de la carta, con la incorporación progresiva de setas, productos de monte y propuestas de caza, recuperando recetas clásicas de la gastronomía mediterránea reinterpretadas bajo el sello de Forja.
La carta cambia con la temporada
En ese objetivo claro de elevar la propuesta en cocina, Forja va adaptando su oferta a la temporada. La llegada de septiembre trae consigo nuevas incorporaciones a la carta, entre las que destaca un apartado dedicado íntegramente al atún, con protagonismo para cortes menos habituales que suelen quedar en un segundo plano, como el morrillo o la carrillera. Por otra parte, el producto vegetal mantiene también un papel relevante y encuentra en la brasa una forma de potenciar sus sabores, especialmente ante la llegada del otoño. La temporada irá marcando los siguientes pasos de la carta, con la incorporación progresiva de setas, productos de monte y propuestas de caza, recuperando recetas clásicas de la gastronomía mediterránea reinterpretadas bajo el sello de Forja.
Esta evolución responde a una premisa sencilla: la carta no está concebida como un elemento estático, sino como una propuesta que se adapta a aquello que ofrece el mercado en cada momento. Actualmente, destacan en la carta carnes a la brasa, como la costilla de vaca glaseada con parmentier de patata o el lomo de vaca (baja o alto) dry-age. En cuanto a los pescados a la brasa, Forja trabaja con piezas enteras de las lonjas del Mediterráneo y del Cantábrico, según mercado.
En el apartado arrocero, el arroz seco a la leña de gamba del Mediterráneo y calamar o el meloso de rabo con setas de temporada son los más demandados y sugeridos, a su vez, por Palma.
Con tal de acompañar a estos principales, Forja también luce una muestra de calidad en sus entrantes. Se pueden encontrar propuestas como gamba blanca al ajillo con patatas y huevos camperos, la cecina de Wagyu ligeramente ahumada o la stracciatela de búfala, higos, limón confitado y albahaca.
El apartado dulce es perfecto para poner el broche a la comida. El comensal puede decantarse por propuestas como la tarta de queso Blue Stilton o el flan cremoso de nata con dulce de leche.
Al frente de la cocina se encuentra Óscar Palma, como jefe de la misma, siempre con la atenta mirada y supervisión gastronómica de Grupo Montoro, con Pablo Montoro al frente. Palma pone en valor los pescados a la brasa: “Siempre vamos directamente a la lonja y tenemos unos proveedores maravillosos, los cuales nos ayudan a encontrar los mejores productos del mar”. Tampoco olvida la propuesta cárnica, las cuales “son un espectáculo con el punto de maduración perfecto”. El jefe de cocina añade que la de Forja es una carta pensada “para que los clientes disfruten y siempre tengan ganas de volver a probar nuestros clásicos, como el arroz de gambas y calamar, así como las sugerencias de temporada que siempre están presentes”.
Otro de los principales atractivos del restaurante es su Business Lunch, un menú del día que varía todas las semanas y que es una buena opción para probar algunas de las propuestas de Forja de lunes a jueves a mediodía. El menú consta de tres entrantes, de dos principales a elegir entre una carne o un pescado, además del postre. Todo, por un precio de tan solo 28 euros por persona.
Una sala con una programación musical para todos los gustos
Entrar en Forja supone traspasar la barrera de una calle de polígono industrial discreta, casi desapercibida, y sumergir al comensal en una gran sala en la que predominan los tonos tierra -verdes y marrones-, base de una decoración elegante y cuidada. La sala, de 200 comensales, no solo es el escenario de la comida, sino también del propio ambiente musical que tiene su protagonismo los fines de semana. ¿Quién dijo que comer muy bien y disfrutar con música no es posible? Forja combina ambas artes anteponiendo siempre el respeto por el producto que se presenta en mesa y el trabajo en cocina.
Una sala con una programación musical para todos los gustos
Entrar en Forja supone traspasar la barrera de una calle de polígono industrial discreta, casi desapercibida, y sumergir al comensal en una gran sala en la que predominan los tonos tierra -verdes y marrones-, base de una decoración elegante y cuidada. La sala, de 200 comensales, no solo es el escenario de la comida, sino también del propio ambiente musical que tiene su protagonismo los fines de semana. ¿Quién dijo que comer muy bien y disfrutar con música no es posible? Forja combina ambas artes anteponiendo siempre el respeto por el producto que se presenta en mesa y el trabajo en cocina.
En este sentido, los viernes y sábados, Forja programa actuaciones musicales que comienzan habitualmente alrededor de las 22:00 horas y se extienden hasta las 1:30h, convirtiendo la sobremesa en una parte esencial en la que también disfrutar de cócteles de autor en la elegante barra central. La selección de actuaciones en directo recorre géneros como el soul, el swing, el flamenco, el jazz y los ritmos latinos.
Con Forja se consolida un concepto en el que en un mismo espacio son capaces de convivir una oferta gastronómica cuidada y de gran nivel, con un ambiente musical los fines de semana que no impide disfrutar al comensal de la propuesta en mesa. Un restaurante con una propuesta diferente en sí misma y también lugar para asistir de forma diaria diaria y con la familia.



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