A quién no le gustan unas galletas para tomar acompañadas de un café, té o vale.. también con un chocolate?
Realmente no son unas galletas que puedas hacer en el momento, porque por la cantidad de mantequilla que llevan, debemos darles un largo reposo en la nevera para que la masa la podamos trabajar, pero luego el resultado merece la pena... o no se yo si realmente merece la pena, porque están demasiado ricas jeje.
Eso sí, pensemos que la base de estas galletas es la mantequilla, por lo que debemos usar una mantequilla buena y sabrosa, ya que será lo que le aporte sabor a la galleta.
Así que si gustáis, id poniendo el café que yo os dejo las galletas.
Realmente no son unas galletas que puedas hacer en el momento, porque por la cantidad de mantequilla que llevan, debemos darles un largo reposo en la nevera para que la masa la podamos trabajar, pero luego el resultado merece la pena... o no se yo si realmente merece la pena, porque están demasiado ricas jeje.
Eso sí, pensemos que la base de estas galletas es la mantequilla, por lo que debemos usar una mantequilla buena y sabrosa, ya que será lo que le aporte sabor a la galleta.
Así que si gustáis, id poniendo el café que yo os dejo las galletas.
GALLETAS DE MANTEQUILLA
* 230 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
* 60 gr. de azúcar glas
* 1 cucharadita de extracto de vainilla
* 260 gr. de harina
* Sal
Batimos la mantequilla hasta que esté bien cremosa. Añadimos el azúcar y continuamos mezclando aprox. unos 2 minutos para que queden bien integrados ambos ingredientes.
Añadimos el extracto de vainilla e incorporamos la harina y la sal previamente tamizadas, mezclando hasta que estén totalmente incorporadas.
Dividimos la masa en 2 y estiramos entre 2 plásticos, hasta dejarla del grosor que deseemos luego hacer las galletas (no dejarla demasiado fina).
Llevamos a la nevera y dejamos que enfríen aprox. 1 hora.
Sacamos la masa y con ayuda de un cortapastas, vamos haciendo las galletas, sin demorarnos demasiado, pues enseguida pierde el fresco y no se puede trabajar y deberíamos volver a llevar la masa a la nevera hasta que de nuevo enfríe.
Dejamos reposar las galletas ya formadas en la nevera aprox. unos 15 min., hasta que se caliente el horno. Horneamos a 170º unos 10 min. o hasta que las veamos ligeramente doradas.
Dejamos que enfríen un poco antes de pasarlas a una rejilla, para que enfríen totalmente.
NOTA: Podemos saborizar las galletas cuando las preparamos, añadiendo ralladura de limón o de naranja, dándole un toque de canela, o incluso sustituyendo parte de la harina por cacao en polvo ó café, o incorporando chocolate troceado en la masa.